jueves, 25 de mayo de 2017

HOY RECUPERAMOS VISITA PERDIDA

Se me fue el momento de curiosear los rincones no conocidos de la Biblioteca Infanta Helena, así que voy a reflexionar sobre el espacio de la biblioteca en el siglo XXI basándome en un artículo del diario  El País, "Las nuevas bibliotecas ya no son iglesias" de Tereixa Constenla.

Las bibliotecas son algo más que lugar de estudio y conocimiento, hoy se nos presenta como nuevos espacios de sociabilización. ¿Por qué además de aportarnos conocimientos a partir de los fondos, no puede buscar otras vías de enriquecimiento personal?. Tereixa nos plantea las innovaciones de tres bibliotecarios que han conseguido hacer realidad sus proyectos.

                        Anja Flicker, Jill Bourne y Kari Lämsä, en la Casa del Lector en Madrid. 



Kari Lamsa es director de la Biblioteca 10 de Helsinki, decidió redefinir el espacio de la biblioteca, como lugar de creatividad y relación. Su éxito se mide en los 2.000 usuarios que recibe cada día en una ciudad con 600.000 habitantes y 36 bibliotecas. La mitad de sus usuarios tienen entre 25 y 35 años. Unas palabras de Lamsa ponen de manifiesto su reto: "Teníamos que cambiar la idea de la biblioteca como un espacio pasivo. En lugar de diseñar un espacio para acceder a contenidos, hemos creado un espacio para crear contenidos”.


Anja Flicker directora de la biblioteca pública de Wuerzburg (Alemania) logró que sus 40 empleados, en los que abundaban un perfil de veteranos escépticos hacia la cultura digital, afrontasen una inmersión paulatina que ha resultado ejemplar. "Como bibliotecarios hemos de ser capaces de formar a nuestros usuarios en tecnologías y antes había que preparar al equipo” dijo Anja Flicker.


Jill Bourne dirige desde 2013 la biblioteca pública de San José, la décima ciudad de Estados Unidos y ha conseguido convencer a los políticos para que aumenten los fondos municipales para la institución y a las compañías para que aporten —gratis— su conocimiento. Ingenieros de eBay han desarrollado gratis una aplicación para la biblioteca, ahora nuevas corporaciones como Microsoft, PayPal o Google están negociando algún tipo de colaboración.


La biblioteca Infanta Helena también se ha planteado esa apertura al público con otros modos de crear espacios de sociabilidad y adquisición de conocimientos. Para hacerse más cercana a sus usuarios organiza conferencias, presentaciones de libros, exposiciones, cuentacuentos para los más pequeños, clases de intercambio de conversación para mejorar el aprendizaje de idiomas, etc.. Tengo que reconocer que en esta biblioteca pública me conmueve la capacidad que tiene para motivar a personas de todas las edades, el espacio es compartido por un abanico muy amplio de edades. Es confortable para leer el periódico a la vez que divertida para leer y jugar los más pequeños.


                                            









                           https://www.sevillaconlospeques.com


https://www.youtube.com/watch?v=ELJzBRP99mg

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