martes, 14 de febrero de 2017

HOY EN COLOMBINA


Nuestro recorrido empieza en la biblioteca Colombina, uno de los maravillosos Tesoros que custodia la ciudad y que el trabajo perseverante de sus profesionales hacen que lleguen a nuestras manos.





























Espacio de silencio, de estudio y tranquilidad
acogen estas reliquias de la historia.
De mi corazón sale un Gracias al hombre que estaba loco
y se enamoró de la Cultura cuyo nombre
quedó para la historia, Hernando Colón.
Su fortuna sirvió para crear la mejor colección de libros
que un particular puede ambicionar.
Gracias a las manos que supieron custodiar estos libros
para que hoy los podamos disfrutar.
Gracias al trabajo respetuoso y minucioso que hoy los archiveros hacen
para que estos libros puedan leerse en la posteridad.

Gracias.




     D. Hernando tuvo una estrecha amistad con notables pensadores y escritores de su época, muchos de los cuales visitaron su casa-palacio de la Puerta de Goles en Sevilla. Allí trabajaron en su biblioteca, dejando en sus obras testimonios muy elocuentes de la cantidad y calidad de los fondos recogidos por su huésped. 
    Los hombres que estuvieron más cerca de Hernando Colón a nivel intelectual, no dejan de transmitirnos la idea de que la grandeza de la Biblioteca Fernandina residía sin duda en dos extremos: el elevado número de obras y los instrumentos de consulta a disposición de los usuarios para la rápida y segura consulta.

(Institución Colombina.  [Consultado por última vez el 21/4/17]


Imagen: http://www.icolombina.es/colombina/cristobal-colon.htm





     Cristóbal Colón dejó al morir una biblioteca respetable para la media de su época. Leyó con gran interés la Geografía de Ptolomeo que sostenía que las costas del oeste europeo y las orientales de Asia estaban bañadas por un mismo mar. También leyó la Historia rerum ubique gestarum (1477) (Historia de todas las cosas y de los hechos que se han hecho en el mundo) de Aeneas Sylvius Piccolomineus (Papa Pío II). Sabía de memoria la Imago Mundi del cardenal francés Pierre d’Ailly en donde se afirmaba que el océano no era tan ancho y podía ser atravesado en pocos días. Algunas de estas obras fueron las que formaron parte del legado bibliográfico que Cristóbal Colón dona a su hijo Hernando y pueden considerarse como la semilla de la futura Biblioteca Colombina que reflejarán las inquietudes de su época, vinculadas a la Historia de la Ciencia.

(Institución Colombina.`[Consultado por última vez el 21/4/17]


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